Cada mes seleccionamos nuevas mieles para nuestro catálogo. No buscamos volumen. Buscamos carácter, territorio y honestidad.
Presentar mi mielCuéntanos tu miel, tu proyecto y tu territorio. Queremos conocer la historia detrás del tarro.
Nuestro equipo analiza tu finca: nivel de verdor (NDVI), biodiversidad del entorno, presencia de flora apícola y estado del ecosistema.
Una vez al mes, nuestros catadores evalúan las mieles candidatas: perfil sensorial, pureza, origen floral y coherencia con el territorio.
Si tu miel pasa la selección, entra en el catálogo de Mielarium con ficha propia, paisaje y perfil de apicultor.
Sabemos exactamente de qué finca, en qué municipio y con qué flora. Sin ambigüedades.
Apicultura que cuida el territorio, no que lo explota. Valoramos prácticas de conservación activa.
Mieles con personalidad. Que cuenten algo. Que no sean intercambiables con cualquier otra.
El paisaje que describes tiene que coincidir con lo que vemos desde el satélite y lo que catamos en el tarro.
Utilizamos imágenes satelitales de alta resolución para evaluar el entorno de cada candidatura: índice de verdor (NDVI), diversidad de flora, presencia de masas de agua, estado del ecosistema y presión humana sobre el territorio.
No es solo una comprobación. Es nuestra forma de garantizar que lo que ponemos en el catálogo es lo que decimos que es.
Una miel de dehesa tiene que venir de una dehesa real.
Una miel de montaña, de una montaña real.
Índice de verdor y salud vegetal del entorno de la colmena
Identificación de especies florales en un radio de 3 km
Análisis de diversidad de hábitats y conectividad ecológica
Evaluación de uso agrícola intensivo, pesticidas y urbanización
Cuéntanos todo. No solo el producto — cuéntanos el proyecto, la finca, las flores, los animales que conviven con tus colmenas. Eso es lo que nos importa.